LA EVOLUCIÓN
Hay grandeza en esta concepción de que la vida, con sus
diferentes fuerzas, ha sido alentada por el Creador en un corto número de
formas o en una sola, y que, mientras este planeta ha ido girando según la
constante ley de la gravitación, se han desarrollado y se están desarrollando,
a partir de un principio tan sencillo (la selección natural), infinidad de
formas las más bellas, y portentosas”. Darwin: el
origen de las especies
De nuestra evolución una de las seguramente
muchas combinaciones distintas, hemos podido describir algo de cómo se desarrolló y
algunos mecanismos que actúan en ella.
Pero la perfecta combinación de los elementos que actúan e interaccionan entre
sí, su origen, desarrollo y futuro de nuestra evolución es algo que nos
desborda.
Eso da como resultado que su mismo estudio y observación nos
proporcione no sólo un mayor conocimiento de los elementos y leyes que
intervienen en el Universo sino que además estimula el desarrollo y capacidad
de nuestra mente y con ella de nuestra consciencia. Lo que si hemos podido
determinar y observar es que todo el universo, la energía, la materia, está en
continuo movimiento evolucionando en armonía impulsado por llamémosle espíritu
creador que es y está en la esencia de todas las cosas.
Este espíritu creador, pensamiento, orden, idea, Amor, es una fuerza
que hace que se expandan los universos, crea la materia, la Vida, el tiempo y
el espacio. Y a su vez participando en la esencia de esa misma creación impulsa
la materia hacia la comprensión consciente, a niveles superiores de consciencia,
hacia realidades más allá de la materia, hacia el espíritu.
Así en la evolución de la materia contemplamos diferentes
direcciones interconectadas entre sí. Una dirección estaría marcada por la
expansión de la materia creando el espacio. Otra en el Tiempo creando una mayor complejidad y la
diversidad de la materia en sus diferentes manifestaciones. Y otra "inmaterial" que lleva
a la individualidad, a la autoconciencia y al espíritu.
Esta evolución "inmaterial" o espiritual como las
demás direcciones está en el mismo instante de la creación, surge con la misma
materia en movimiento y se sustenta en ella.
Es la consciencia, es la música, son los sentimientos, es la
magia, es el pensamiento, es la belleza, pero es mucho más que todo eso.
Debemos reflexionar sobre algo que es evidente, nuestra
evolución no es el único proceso evolutivo de este Universo. Vemos que el
Universo está en continua evolución generando infinitas evoluciones. O lo que
es lo mismo nuestro sistema Solar, la Tierra no es el fin último de la
evolución de la materia. Y reflexionando un poco más nos damos cuenta que
obviamente este Universo material tampoco debe ser la única realidad.
La evolución consciente, el mundo
del pensamiento establece el puente entre las dimensiones surgidas en el
Universo y las realidades que están más allá de la materia.
Otro punto importante en la evolución es la Libertad, el
azar, una gran capacidad de adaptación y respuesta y una inmensa posibilidad de
mutación. Así aunque todo lo manifestado
es perfecto y posee dentro de sí el patrón de lo que es y será,
también dentro de cada forma creada existe la posibilidad de elegir y
muchas posibles combinaciones. Por ello en la evolución existe una gran
diversidad. Así experimentando, adaptándose y cometiendo errores,
todo se transforma.
Toda la creación es pues una continua
evolución buscando cada vez mayor perfección, complejidad y diversidad, pero
también en cada uno de sus instantes o etapas evolutivas es perfecta en sí
misma.
Partiendo de lo que creemos fue
el principio, obviando lo que necesariamente estuvo antes de ello, el Big Bang, literalmente gran estallido, constituye el
momento en que emerge LA MATERIA. La materia hasta
ese momento es un punto de densidad infinita, que en un momento dado
"explota" generando su expansión en todas las direcciones y creando
lo que conocemos como el Universo, el tiempo y el espacio.
Se cree que la Tierra se formó hace unos 4.600 millones de años. Tras un largo periodo de evolución química y geológica la Tierra pasó de ser una bola incandescente de gases y partículas girando alrededor del sol, a un planeta con núcleo y corteza, se formaron las primeras rocas ígneas y metamórficas, y surgieran las condiciones necesarias para que pudiera convertirse en un planeta capaz de albergar la VIDA.
Con la diversificación de los
organismos pluricelulares nacidos de la célula eucariota y posterior explosión
de vida, hace unos 560 millones de años se inició la evolución biológica hasta
llegar a una especie capaz de albergar una Vida superior capaz de manifestar LA
CONCIENCIA
En este sentido estamos en una
nueva aventura, un nuevo periodo tan reciente que todavía no hemos podido
experimentar su verdadera dimensión. La evolución basada en el Conocimiento, la
inteligencia y en el desarrollo de las cualidades del Alma, LA EVOLUCIÓN
DE LA CONCIENCIA.
O mejor dicho ya que la
Conciencia no evoluciona, es un principio absoluto que se expande y multiplica,
podemos denominar a esta nueva manifestación de la Conciencia "LA
EVOLUCIÓN DE LA CONSCIENCIA".
Los átomos se han transformado en Vida y ahora con el ser humano en Consciencia.
LA EVOLUCIÓN DE LA CONSCIENCIA
Con el desarrollo de los sentidos tacto, gusto, vista, oído y olfato empieza una
nueva manifestación: La evolución se observa a si misma a través de los
sentidos. Y con ello comienza el desarrollo del órgano que será protagonista
del siguiente gran salto evolutivo, el Cerebro. Cumpliéndose así que en cada
nueva manifestación de la evolución está en germen la siguiente etapa
evolutiva.
A partir de este momento, en las sucesivas evoluciones de peces,
anfibios, reptiles, aves y mamíferos, el cerebro se irá desarrollando siendo
capaz de procesar cada vez mayor información. Comienza el mundo de los instintos,
de las emociones y sentimientos, de la inteligencia y de la memoria.
Los mamíferos y las aves suponen
un gran salto evolutivo con respecto a los reptiles. A nivel biológico
muestran una mayor independencia de las influencias ambientales, es decir son
de sangre caliente (homeotermos). Pero
también hay otros aspectos que hacen a las aves y principalmente a los
mamíferos especies más especiales y evolucionadas que las anteriores.
Las crías tanto
de los mamíferos como las de las aves durante un periodo más o menos largo,
necesitan el cuidado de sus progenitores para poder sobrevivir. Es decir la
perpetuación de la especie depende del Amor. Con los mamíferos y las aves nacen
los sentimientos y se desarrollan los sentidos interiores.
Y a medida que estas cualidades
se van desarrollando en nuevas especies la evolución de la consciencia va
provocando niveles superiores de evolución.
Con el desarrollo del cerebro se
abre una nueva vía evolutiva, la que comienza con los primates y continúa con
los antropoides y hominoideos, hasta llegar al género Homo.
El cerebro se convierte en mucho
más que un simple órgano, en el puente entre lo material y lo espiritual, el
centro alquímico donde se fusionan las energías e información externa con lo
que cada individuo es capaz de percibir de las dimensiones y energías
espirituales.
Y con "nosotros" da
comienzo algo distinto de lo que había surgido en la Tierra. Comienza la
capacidad de experimentar y plasmar Belleza, Amor y Sabiduría. Hemos aportado
manifestaciones como el arte, el lenguaje, la escritura, la tecnología, la
consciencia, la conciencia, el conocimiento, la vida del espíritu, la sabiduría.
Hemos sido capaces de llegar a una especie en la que ya se ha desarrollado la
inteligencia y los sentidos interiores y sobre todo es capaz de albergar el
Alma.
Las naves
tienen la forma de la propia conciencia.
Nuestra conciencia es
una nave
que viaja bajo mil
aspectos a través de mil vidas.
La forma de nuestra
conciencia es la danza del mundo
y el canto del cielo.
Jean Giraud.
Moebius
"La Conciencia Es en nosotros"
Esta etapa evolutiva está
representada por el ser humano. La especie humana, al igual que los demás
organismos, es el resultado de la evolución. Nuestros antepasados de hace unos
10 millones de años no eran seres humanos. Pero la rápida evolución de nuestra
especie es sustancialmente diferente a las demás criaturas de la Tierra.
A la evolución material se ha
sumado una manifestación superior, basada en el desarrollo de las cualidades
espirituales, Amor, Belleza, Sabiduría, en la inteligencia y en la capacidad de
evolucionar a través del conocimiento. Así aunque, las demás manifestaciones no
se han detenido, la evolución de la Tierra está principalmente determinada por
nuestra cada vez más acelerada evolución.
Los seres humanos disfrutamos en
mayor medida que los demás animales de sentimientos y emociones, y de nuestra
inteligencia. Para ello o como consecuencia de ello nuestra especie
biológicamente se ha ido transformando. Así las principales diferencias con los
demás seres vienen determinados por nuestras relativamente, recién estrenadas
cualidades superiores.
Tenemos una mayor capacidad y desarrollo del cerebro, que nos proporciona una mayor
inteligencia y también como consecuencia de ello un paulatino bipedismo buscando nuevos puntos
de equilibrio corporal.
Los seres humanos además contamos con cavidad bucal y
cuerdas vocales capaces de articular sonidos
complejos, lo que nos permite hablar o cantar. Y sobre
todo uniendo la capacidad de hablar junto con la inteligencia, el desarrollo del lenguaje.
Otra particularidad de nuestra
especie es la necesidad de vivir en sociedades complejas que han ido
evolucionando a la par que nosotros y que son el núcleo donde prosigue la
evolución cultural.
Durante el largo periodo que
llamamos “Prehistoria” el ser humano se dedicó a una economía nómada de
subsistencia.
No sabemos qué es lo que
pensaban, sentían o creían, nuestros antecesores durante este largo periodo.
Creo que de alguna manera el primer ser que se puede considerar humano, sintió
en su interior unido a la aparición de la consciencia, la presencia de algo
espiritual tanto en el exterior como dentro de sí mismo. Y en cada tiempo y
lugar lo expresaron de una manera diferente.
En un principio ese conocimiento
de algo "superior" que sentían en todo aquello que les rodeaba, la
luna, el sol o algunos animales, hizo que se comunicasen con la esencia
espiritual de la naturaleza, creando las primeras religiones basadas en la
magia.
Con la civilización empieza una
nueva etapa evolutiva del ser humano. Comienza el desarrollo de las cualidades
superiores y espirituales, nacen y se desarrollan cosas tan importantes como la
filosofía, la política, las religiones, las matemáticas, la astronomía, el
urbanismo y sobre todo la escritura. La escritura es uno de los avances
fundamentales de la humanidad. Y a partir del momento en el que los seres
humanos somos capaces de narrar y dejar constancia por escrito de los
acontecimientos, pensamientos o conocimientos, entramos realmente en la
Historia.
Empieza la organización social,
la "especialización económica” y el comercio. Se establecen normas y
leyes, y aparecen las fronteras, es decir se definen los territorios que
corresponden a cada Estado. Pero lo realmente importante que define a una
civilización y le hace crecer, es el cultivo del espíritu y el desarrollo
consciente de las artes y las ciencias. Aparece la necesidad de expresar las
vivencias espirituales en la materia y el ser humano empieza a investigar, a
estudiar y reflexionar sobre todo lo que le rodea y sobre nuestra propia
existencia y razón de ser. Se cultiva la Sabiduría, abarcando todo el
conocimiento, al cual en las antiguas civilizaciones, se consideraba
esencialmente Divino.
Se tiende a la Belleza tanto
exterior como interior. El arte se refleja no sólo en la escultura, la pintura,
los medios audiovisuales, la música, o en los utensilios cotidianos, sino
también y sobre todo en nuestra manera de sentir y de Vivir.
Con tu
permiso,
Padre,
voy a realizar
algunas obras sencillas...
Transformar estos andrajos grises
en atavío de oro.
Y luego doblarlos con cuidado.
O reír de los peligros eternos...
y resistir el sueño vital... O bien,
enviar mi alma lejos, adelante,
para que regrese
teñida de los inauditos colores
de este paraje
que precede a la última
isla paradisíaca...gesto
que sólo raramente logran
los hermanos humanos,
pero yo no podré
enorgullecerme de ninguna
de estas obras sencillas...
La verdadera proeza,
la verdadera meta
es imitar
la sombra de tu infinita belleza,
de tu infinita verdad,
de tu infinita bondad.
Pero no todas las poblaciones que
se tienen por civilizadas lo son realmente. La civilización o evolución de una
sociedad se mide por el grado alcanzado en aspectos como libertad, bienestar
social, cultura, respeto al individuo, armonía, conocimientos o tecnología, más
que por su poder económico y político. O lo que es lo mismo, el éxito o fracaso
en el tiempo de los principios y fundamentos nacidos de una civilización y que es
un aporte en nuestro crecimiento , dependerá de su mayor o menor cercanía a sus
pilares básicos de Belleza, Armonía y Sabiduría. Sólo lo bello y verdadero
perdura.
La evolución de la Consciencia
pasa por la necesidad de que los seres humanos asumamos nuestro crecimiento
interior alimentado por realidades superiores que amplíen nuestra consciencia
de Ser y nos conecten con los mundos superiores, con las realidades más allá de
la materia, con el mundo de Dios.
Para ello es necesario amar y
vivir en armonía con la Tierra y demás criaturas de este maravilloso mundo,
amar y respetar la dignidad de cada ser humano y saber que somos eternos.
De nada sirven civilizaciones
avanzadas si los seres humanos no somos conscientes de la presencia de Dios en
Todos y sin la vivencia de Ser Hijos de Dios.
Independientemente de que
considere la civilización como el núcleo dónde prosigue la evolución, nuestra
conciencia es individual y el tiempo una dimensión más. Así que detrás del
velo, vivamos en un poblado, en una ciudad populosa, o en mitad de la selva, la
Verdad es la misma. Lo realmente importante es cada uno de nosotros y nuestra
relación íntima con Dios. Cuanto más elaborado sea nuestro disfraz, más difícil
será romper las cadenas que nos atan a la separatividad y a las ilusiones del
ego.
Hay ciertas tendencias que nos
confrontan a unos y a otros, obviando que la humanidad es una. El propósito del
individuo y de la humanidad es la evolución, el desarrollo de sus talentos, el
progreso del Alma y del Espíritu.
“Estar despiertos siempre, día y noche.
Vivirse en la Conciencia
y en todas las diminutas conciencias
que eres:
es el camino, la meta primera
de nuestra evolución.
De hombre a Hombre Nuevo,
no modificado, sino otro, nuevo,
diferente.
Es la etapa, el momento evolutivo,
en el que la conciencia del hombre
penetra, conoce y modifica,
elevando todos los cuerpos y planos
donde es.
Su Conciencia, su Ser, su Luz, su
Poder
iluminando cada una de las energías,
de las partículas, de las células, de
los átomos
de todos los cuerpos donde su Ser
se prolonga y manifiesta.
Ese es el Hombre, Conciencia Crística.
No es esta especie la que seguirá la
evolución,
sino otra que creció en ésta.
Un Hombre que vive en todos sus planos
Conscientemente.
Vivificados por la Luz azul
de su ser íntimo que penetra y
despierta,
hasta el más oscuro abismo
de cualquier cuerpo y mundo donde
somos.
Es la alegría plena
llevada hasta el mundo más físico
que hasta en sus divinos átomos está
esperando
ese rayo azul y blanco
que lo libere de las sombras que
confunden.
La alegría, la Vida, lo que Es,
penetrando dulcemente todo.
La alegría de ser y del Ser unidas.
Ese es el gozo del Hombre:
La unidad de la Alegría Divina
y de su alegría de criatura.
Un ser así transformaría los mundos
inferiores.
Les despertaría a su luz,
transformando
y acercando más el Universo
- planeta a planeta, galaxia a galaxia
y los planos que contienen-, a su
Creador.
Hacia la Divina Mente de la que es
manifestación,
esencia y espejo.
Es un Destino maravilloso, de dioses.
Dioses sois, dijo Jesús:
Encarnación del Hijo Creador.”
Nieves B.
FUTURO DE LA EVOLUCIÓN
Mirad, está aquí.
Viene, la Luz Primera
asoma,
sobre la noche extendida.
Una magnífica chispa de Luz
brillando sobre las olas.
Rayos de Sol tornando en plata:
el verde, la sal y el azul
y el agua.
Viene, llega,
ya está aquí:
Un canto de galaxias
sonando en los corazones.
Nieves B.
El espíritu, la CONCIENCIA, se ha
hecho protagonista de la evolución de la Tierra, ha abrazado la materia y la ha
elevado en su conjunto a una etapa cognoscitiva para que viva, sepa y contemple
las leyes que rigen el universo y perciba una dimensión espiritual más allá de
este plano material.
Vamos hacía la vivencia de la Unión del
Espíritu y el Alma universal. Seremos capaces
de brillar e iluminar la Tierra.
Estamos en el inicio de una
evolución espiritual, nacida de una nueva manifestación de la Conciencia. La unificación de Mente – físico y
Alma-espíritu en un ser unificado y radiante.
Se
puede intuir que si los seres
humanos seguimos siendo los protagonistas de la evolución de la consciencia
seguirán produciéndose en nosotros grandes transformaciones a todos los niveles.
La definición de ser humano es
sinónimo de imperfecto “equivocarse es humano”, pero también es de benévolo,
compasivo, generoso, caritativo, misericordioso. Nuestro futuro pasa por llegar
al límite de lo que consideramos “más humano” siguiendo el cauce que la
evolución ha trazado para nosotros.
No quiero ni puedo cambiar tu designio,
sería rechazar la Vida.
Una incoherencia, un agujero en el
universo,
desarmonía.
Latido, sangre, fuego...
Mi vida fluye
de tus inagotables Aguas.
Estás en todas partes donde soy,
impulsándome a encontrarte,
a ser luz, a ser Tú.
Vivo, te vivo en mí
porque me amas.
¿Cómo no ir a Ti?
¿A dónde iría, a abrigar,
este infinito deseo de infinitos,
a saciarme de luz?.
Seguir, sólo seguir mi Dios,
la invisible estela
que para mí trazaste,
en tu Mente infinita y eterna
Nieves B
Evidentemente seguirán nuestros
progresos en tecnología, ciencias, medicina, bioingeniería, robótica, viajes
espaciales, etc…, pero lo que realmente significará un cambio cualitativo será
si conseguimos con todo ello crear un mundo más elevado.
Las conexiones cerebrales posiblemente seguirán desarrollándose y con ello adquiriremos una mayor consciencia que nos abrirá la puerta de mayores niveles de comprensión. Sentiremos la Vida profundamente y percibiremos que todo lo que nos rodea está en movimiento. Nuestro pensamiento cruzará fronteras y sentiremos la vibración de cada objeto y de cada ser.
A nivel celular, nuestro cuerpo “templo del Alma” a medida que seamos capaces de vivir vibraciones más altas, necesariamente tendrá que adaptarse. Y ello se traducirá en cuerpos más perfectos, más inmunes a las enfermedades y más longevos.
Algo muy importante que
significará una gran apertura y nos dará las claves de lo qué y quienes somos,
es el recordar las vivencias desde el mismo momento de nuestra encarnación. Lo que nos proporcionará una mayor comprensión de lo que somos. Y posiblemente la
comunicación con seres de otras dimensiones será una vivencia más de nuestra realidad.
Y a medida que se aumente el
nivel de Conciencia necesariamente se transformará nuestra forma de vivir porque
ya no podremos hacerlo si no es en sociedades más libres, justas y perfectas.
Juan de Jerusalén fundador de la orden
del temple, escribió unas profecías que comienzan con:
“Veo y conozco.
Mis ojos descubren en el cielo lo
que será, y atravieso el tiempo de un solo paso. Una mano me guía hacia lo que
ni veis ni conocéis”.
Las describe mediante poemas
escritos en francés y están divididas en dos partes. Las primeras que comienzan
con la frase “Llegados al año mil que sigue al año mil” que se
corresponden con el momento actual, al que denomina “tiempos del diablo”
retrata de una manera sorprendente la realidad que estamos viviendo.
Y la segunda parte que comienza “llegados
plenamente al año mil que sigue al año mil”. Son doce poemas muy bellos en
los que augura un futuro cercano muy prometedor. Pongo como ejemplo este
poema..
“llegados plenamente al año
mil que sigue al año mil, el hombre sabrá que todos los seres vivos son
portadores de luz y que son criaturas que deben ser respetadas; habrá
construido las ciudades nuevas en el cielo, sobre la tierra y sobre el mar.
Conservará en la memoria lo que fue y sabrá leer lo que será; ya no tendrá
miedo de su propia muerte, pues en su vida habrá vivido muchas vidas y sabrá
que la luz nunca se apagará”. Las profecías de Juan de Jerusalen
Pero posiblemente nuestra especie
no pueda desarrollarse más allá de unos límites.
Pero el cumplimiento y Realidad de los Principios Esenciales y cósmicos, no
dependen de la realización de determinadas formas que toma la Humanidad. Mas el
Hombre, en la vivencia progresiva de todas ellas, debe entender, ser y
vivir conscientemente lo que Es, en esa Eterna Sinfonía de la Realidad y
realidades de Dios.
Las palabras de Dios, son los Principios
y los arquetipos de la creación, y éstos son eternos, porque son espíritu. Pero
las formas (no la forma), el hombre en esta apariencia física, la
estructura eclesial, etc...pasarán. Y la Vida, el Amor, la Verdad, Dios, el
Hombre no pasarán.
¿Por qué no entenderá esta civilización que le toca desaparecer? Sólo algunos
hombres, algunas conciencias, han recibido el mensaje emitido constantemente
por la Conciencia, y se preparan para la nueva Era, para la nueva
Especie, para el Hombre Nuevo., y no por altruismo, sino como única respuesta
al clamor del Cielo:
Al clamor de la Conciencia Cósmica,
al clamor de nuestra conciencia.
al clamor de nuestro corazón,
al clamor de la Madre Tierra.
Es tiempo de vivenciar la Conciencia, y el Espíritu, la Fraternidad en el plano
físico, de relación entre los hombres encarnados.
"Es tiempo de que seamos Unidad en el Espíritu, en la Mente, en el Corazón
y en la Tierra".
Una Navidad nació un Hombre que dijo:
Sed Hombres Nuevos y habitareis un Cielo Nuevo y una Tierra Nueva".
El fin de este ciclo es inminente.
Seamos creadores y servidores con el Creador y su Creación, y extendamos las
alas de la Conciencia, para volar con el Viento hacia la Nueva Tierra, hacia la
unidad integral de todos los hombres”.
Traspasado ese umbral podemos
intuir, ya que se cumple que en cada etapa evolutiva está el germen de la
siguiente, que la evolución en la tierra seguirá con el Ser plenamente
encarnación de la Conciencia
Flotad
suavemente
abrid los ojos, los brazos,
tensad con fuerza
el pecho, la cabeza,
bajo los pies
que se hunden en el corazón
ardiente de la madre.
Luego, flotad
por entre las estrellas.
Moebius "Starwatcher"
La vi cruzar colores
con las alas extendidas,
dibujando hermosos signos
entre las ondas que creaba su risa.
El firmamento la envolvía
en su sutil sustancia,
mientras alegremente giraba,
subía, bajaba.
Y cuando un allá alcanzaba
decía: la Vida y la Luz se extienden
más allá, infinitamente
más allá.










Felicidades es precioso , un buen trabajo , muchas gracias .
ResponderEliminarMuchas gracias. Para mi es un placer saber que lo que he compartido ha aportado felicidad a otros..
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